
San Policarpo
Obispo y Mártir
c. 69–155
Discípulo de Juan apóstol y obispo de Esmirna durante cincuenta años, Policarpo es el gran puente entre los apóstoles y la era patrística. Quemado en la hoguera a los ochenta y seis años por negarse a maldecir a Cristo — "Ochenta y seis años le he servido, y nunca me ha hecho mal alguno; ¿cómo voy a blasfemar de mi Rey, que me ha salvado?" — su Carta a los Filipenses y el Martirio de Policarpo son textos fundacionales del cristianismo primitivo.
Según Ireneo, que lo escuchó predicar siendo niño, Policarpo fue nombrado obispo de Esmirna por apóstoles que habían conocido al Señor. Viajó a Roma para tratar con el papa Aniceto sobre la fecha de la Pascua, y aunque no se pusieron de acuerdo, se despidieron en paz — modelo de unidad en la diversidad legítima que la Iglesia primitiva atesoró.
El relato de su martirio, redactado por la comunidad de Esmirna, es la narración más antigua que se conserva de un martirio cristiano fuera del Nuevo Testamento. Cuenta que, al encender las llamas, éstas se curvaron a su alrededor como una vela de barco sin consumir su cuerpo, de modo que tuvieron que rematarlo con un puñal. Su memoria funda la confianza de la Iglesia en que la fe recibida de los apóstoles se ha transmitido sin interrupción.
Fuentes
PravoslavnyChristianin, c. 2010 — CC0 · Wikimedia Commons
Metanoia
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