San Luis

25 de agosto de 2026

Lecturas de la Misa

El Tiempo Ordinario sigue su larga marcha verde, pero la Iglesia recuerda de blanco a San Luis IX de Francia, un rey canonizado no por su corona sino por su santidad. El Evangelio podría ser su retrato: Jesús advierte contra una religión que friega el exterior de la copa y descuida lo esencial de la Ley —la justicia, la misericordia y la fidelidad—, mientras Pablo anima a los sacudidos a mantenerse firmes, y el salmo proclama al único Rey verdadero que viene a gobernar la tierra con justicia.

Primera Lectura

Segunda Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 2:1-3a,14-17

Acerca de la Venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos, que no se dejen perturbar fácilmente ni se alarmen, sea por anuncios proféticos, o por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que hacen creer que el Día del Señor ya ha llegado. Que nadie los engañe de ninguna manera. Porque antes tiene que venir la apostasía y manifestarse el hombre impío, el Ser condenado a la perdición, El los llamó, por medio de nuestro Evangelio, para que posean la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta. Que nuestro Señor Jesucristo y Dios, nuestro Padre, que nos amó y nos dio gratuitamente un consuelo eterno y una feliz esperanza, los reconforte y fortalezca en toda obra y en toda palabra buena.

Salmo Responsorial

Salmo 96(95):10,11-12a,12b-13

Digan entre las naciones: «El Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud.» Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que hay en él; regocíjese el campo con todos sus frutos, griten de gozo los árboles del bosque. Griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad.

Evangelio

Evangelio según San Mateo 23:23-26

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello! ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro están llenos de codicia y desenfreno! ¡Fariseo ciego! Limpia primero la copa por dentro, y así también quedará limpia por fuera.

Lecturas proporcionadas por Evangelizo. Textos bíblicos usados con permiso.

Metanoia

Metanoia

Un compañero diario silencioso que toma las lecturas de la Misa de hoy y las refleja a través de lo que realmente estás viviendo.